Cola de León, cabeza de ratón. Por qué creo que Twitter y Linkedin se divorcian.9 minutos de lectura

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Consultor y Estratega en Social Media y Marketing Digital. Mentor en redes sociales y marca personal. Escritor. Conferenciante. Formador. HootSuite Ambassador Lat-Am y España. Profesor de comunicación digital y marketing digital. Director de formación y profesor en Escuelas de Negocio y centros de estudios. Asesor de empresas en las Cámaras de Comercio de la Comunidad Valenciana.

Linkedin y Twitter formalizan una separación anunciada. El pasado viernes 30 de junio de 2012, mediante una elegante, simple y sencilla entrada en el blog de LinkedIn, se anunciaba el final de una relación forzada que veía la luz allá por 2009. Las claves del porqué creo que esto ha sucedido se desvelan en la siguiente crónica.

La relación de Twitter y de Linkedin siempre ha sido muy estrecha. Dos redes sociales verticales, perfectamente definidas, y apostando desde el principio por la creación de sinergias sobre todo basadas en el negocio, el contacto siempre de profesionales, y el establecimiento de alianzas.

Haciendo un poco de historia, Twitter comenzó como un proyecto de investigación y desarrollo dentro de Obvious, LLC, un pequeño start-up de San Francisco, durante marzo de 2006. Reid Hoffman fundó LinkedIn a finales de 2002. Ambas embrionaron, crecieron y se cimentaron en el mundo anglosajón. Y las dos se aprovecharon mutuamente de la otra para poder sacar ventaja al incesante crecimiento y poderío de otras redes sociales coetáneas (Facebook, Sonico, Xing…).

De todos es sabido que las relaciones, pero sobre todo las interacciones, entre las redes sociales son, primero, obligadas, y segundo, propiciadas. Ninguno de nosotros cuenta con una única cuenta en alguna red social. Y el problema aparece no cuando empezamos en ellas, sino cuando el número de contenidos supera el tiempo del que disponemos para dedicarle cuando volvemos de una jornada corriente de trabajo.

Así que, existe una especie de relación de amor odio, que únicamente se desvirtualiza cuando se actualizan las condiciones de uso de cada una de las plataformas, por las que se permite que algunas redes sociales interactúen entre sí. Podemos encontrar ejemplos en la configuración del perfil de Twitter: donde se nos invita a publicar nuestros Twits de forma permanente en Facebook, bien el el perfil que dispongamos, o bien en una o en todas las páginas de fan que tengamos adheridas. Y en este caso, paradógicamente, es la única red social que por defecto viene implementada de serie en Twitter.

Y es recíproco. Puesto que dentro de la confuración de las páginas de fan podemos establecer la publicación automática en Twitter, de los contenidos que creemos en Facebook.

Viralización de contenidos: Content curator

Con LinkedIn ha sucedido algo parecido. Inicialmente fue la gran competencia que hubo con Xing y alguna que otra red social orientada a los profesionales. Pero sin duda, desde mi modesta opinión, la bruja mala de esta historia no es otra que Xing. Con más peso específico en gran parte de Europa, más seguidores, y más interacciones. Era necesario un golpe de efecto que pudiera proporcionar simplicidad, facilidad y versatilidad a una red que adolecía de consultas en sus muros. Y de escasa participación y seguidores.

La relación Twitter-LinkedIn ha permitido adornar el muro de cada uno de los usuarios de Linkedin con información al instante. La idea era que se adoptaran unas normas de uso, que estoy convencido, apenas unos pocos, han querido soportar. Cuando cada uno de los usuarios de LinkedIn íbamos a vincular nuestra cuenta de Twitter, se nos recomendaba incluir en cada tweet un denostado y olvidado #li que permitiera sesgar del todo Twitter aquella parte que únicamente hubiera de ser susceptible de publicarse en LinkedIn. Pero hete aquí que lo raro sería ver en Twitter un contenido que, para los apócrifos, carecería de sentido pues ese tal #li hacía flaco favor al conjunto de la publicación.

Todo esto lo considero la crónica de una separación anunciada. La situación de crisis actual ha propiciado que un gran volumen de profesionales se vuelquen en las redes sociales para buscar trabajo. Y quienes llegan por primera vez, lo hacen mal, y sin contemplaciones.

Las reglas del juego han cambiado

Twitter impone la ley del Trend Topic, y para que ese éxito se dé, es necesario que muchos toquen la misma sinfonía que uno dirige. Y en la mayoría de los casos proporciona información inútil y vacía de contenido profesional a otras redes coetáneas.

Al tiempo, LinkedIn se ha forjado una reputación en alza. Hay más movimiento en los grupos profesionales. La gente parece haberla redescubierto, y la adoran como la panacea en donde el trabajo abunda si se tienen los contactos adecuados. Y, en ese caso, ¿para qué voy a dedicarle tiempo, la voy a mimar y a cuidar, si ya cuento con otra red social que me permite publicar (a destajo) lo que quiero que se sepa de mí, sin necesidad de tener que estar presencialmente en la otra?

Y, obviamente, a LinkedIn, no le interesan temas banales, sino aquellos que puedan aportar valor a su red.

Ahora mismo, LinkedIn cuenta con la suficiente masa crítica de usuarios que la encumbre como la verdadera red social orientada a profesionales. Pero para ello hay que quitar la basura. Reordenar el caos, e imponer el orden más absoluto que la haga navegar hacia el rumbo que inicialmente tenía: plataforma-social-profesional.

Y es por eso, por lo que el divorcio lo ha sido a buenas. Hay separación, pero no tanta. De hecho, es posible publicar contenido desde LinkedIn a Twitter desde la actualización de estado de cada usuario. Siempre que marquemos la opción de publicarlo en Twitter. pero lo que no se quiere, lo que no se busca, y lo que no se propicia es que todoporque se publique de Twitter a Linkedin, sin importar qué digamos, a quién se lo digamos, ni cómo se lo digamos. Porque lo importante es saber dónde estamos. Y por qué publicamos lo que escribimos en Linkedin.

Lo mejor es verlo con una alegoría. Imaginemos que pertenecemos a un selecto club de socios. Y que llegado un día, confiamos en que un hermanamiento con algún otro selecto club puede propiciar buenas vibraciones, sinergias y colaboraciones interesantes.

Sin embargo, con el tiempo, descubrimos que aquél, en lugar de vigilar por su filosofía fundacional tiende la mano a nuevas perspectivas y horizontes que le permitan aumentar su presencia; y de esa apertura, surgen elementos discordantes, disonantes y altisonantes que no terminan de adecuarse a las reglas de decoro de nuestra insigne sociedad.

Así que cambiamos las reglas del juego, porque, sencillamente, comprobamos que las que nosotros hemos establecido ni se usan, ni se adoptan, ni se manejan. Y la vía más rápida para poner en orden de nuevo nuestra Casa Rusia, no es otra que la de encerrarnos en nosotros mismos para intentar fomentar, favorecer y propiciar aquellas relaciones que buscábamos, no ya desde otras redes sociales, sino desde la propia. Porque contamos con elementos suficientes, con profesionales altamente cualificados y, por encima de todo, con una infraestructura cultivada, cuidada y vigilada por sus propios miembros.

Hecha la ley, no hagamos la trampa

Hay gente que ve una tontería que se compartan comentarios personales de Twitter en LinkedIn. Porque no son considerados adecuados para el entorno profesional de que se quiere rodear LinkedIn. Y sin embargo, a la inversa, parece que se rodean de una aureola de seriedad y de reputación, que dota a Twitter de un carácter más serio del que parece tener.

Pero lo peor es que #sedice, #secuenta y #serumorea (y conste que el Tweet que lo acompaña es un mero ejemplo y que @FaresKameli tan sólo ha replicado lo que otros) que la solución a esta desconexión no es otra que la de volver a vincular ambas redes, Twitter y LinkedIn, a la fuerza mediante una de las recetas de IFTTT.

Llegados a este punto, muchos descubrirán un nuevo mundo de posibilidades con IFTTT. Me alegro. Ya les sacamos otros mucha ventaja. pero lo que hay que tener claro es que si las cosas se dictan de una manera, a veces es porque es mejor que así se hagan.

Veamos. Lo que nos vamos a encontrar ahora en LinkedIn es lo siguiente:

  1. Habremos de controlar mejor a nuestros contactos. ¿Cuándo están conectados a LinkedIn? Porque deberemos de publicar en nuestro muro de LinkedIn cuando haya mayor número de ellos conectados.
  2. La interacción con Twitter permanece, siempre que marquemos la casilla de validación para que nuestros comentarios se publiquen en esa red social.
  3. Va a aumentar notablemente las publicaciones en los grupos de debate. Es normal. Ahora el flujo de información se encuentra en ellos y no en lo que se dice en Twitter. De hecho, nuestra actividad en los grupos a los que pertenezcamos sí se va a ver reflejada en el muro, al igual que: 1º Nuestras actualizaciones de perfil. 2º Nuevos contactos. 3º Nuevas recomendaciones. 4º Nuevas admisiones en grupos. 5º Nuevos eventos publicados.
  4. La estrategia de LinkedIn pasa por fortalecer la presencia de las publicaciones de estado de las empresas.
  5. Adquieren mucha importancia la publicación de eventos locales u online, y la necesidad de notoriedad de los mismos para que se vean en los muros de los usuarios.

Es por ello, que no recomiendo forzar la publicación de los tweets en LinkedIn. Es mucho más interesante acercarse a un grupo y empezar un debate. Y sí, compartirlo en Twitter para generar 360 º. Para viralizar y para cazar a nuevos contactos a nuestra red profesinoal.

Porque no hay que olvidar que LinkedIn es una red para profesionales: para crear sinergias, relaciones y favorecer el negocio. Y Twitter se está convirtiendo en una casa de putas, en un gallinero donde todos pían y cuanto más alto mejor. Como ejemplos contemporáneos, la falsa noticia de que Iniesta iba a donar su prima de 300.000,00 € por ganar la Eurocopa 2012, a los afectados por el incendio de Valencia; y la eliminación de la cuenta de Twitter del periodista que publicó la información, sin haber contrastado sus fuentes, y alardeando de que lo había confirmado con el ayuntamiento de Valencia (toda información falsa).

Lo peor de todo, es que de esta farsa se llegó a crear una verdadera noticia que ha afectado a tanto al jugador y a su reputación, como al ayuntamiento de Valencia, y a los afectados del incendio de Valencia.

Por este tipo de cosas, de cada capa, su sayo.

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Actualización a 4 de julio de 2012, con el #podcast de ‪Fares Kameli (@FaresKameli) para #Tardaderadio‬ hablando de Linkedin-Twitter by @antoniovchanal.


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3 opiniones para “Cola de León, cabeza de ratón. Por qué creo que Twitter y Linkedin se divorcian.

  1. Simplemente perfecto – Fares
    Aunque si es verdad que te falta hablar de los ultumos esfuerzos de Linkedin por centrarsu mercado de noticias frente a los Trending Topics y de generar reputacion y marca con Inmaps, betas y premium con interaccion por inmail (antes olvidadas)

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